93: #225 Wonder Woman parte 3 · Capitán Pada

Podcast 225 Wonder Woman parte 3   Con este podcast, termina la revisión de la historia dentro y fuera del papel de La Mujer Maravilla       Extracto     Estamos en 1968 y si bien podríamos decir que los sesentas estaban terminando, sabemos que las tendencias van más atrasadas que el calendario, por lo que en julio del mencionado año salió a la venta el número 178 de Wonder Woman. La portada no podía dejar las cosas más en claro. Una imagen de la Mujer Maravilla y de Diana Prince estaba tachada con pintura. La responsable, era el personaje que ocupaba el resto de la portada: una chica de pelo largo, con botas negras largas y un vestido morado con una linea blanca. El texto decía: olvida lo viejo, la nueva Mujer Maravilla está aquí. El fondo verde y las mismas letras, mostraban figuras onduladas. Como si se tratara del anuncio de un festival de amor y paz. La cultura hippie en su máximo punto había llegado a los cómics y para DC, lo hacía a través de uno de ellos, Dennis O Neil, quien se encargaría de escribir las nuevas aventuras de éste personaje.   Si un libro terminó por esclavizar a la Mujer Maravilla, otro comenzaría su liberación. En 1963 salió The Feminini Mystique, de Betty Friedan. En éste, la escritora planteaba una reevaluación de la manera en la cual las profesiones, el matrimonio y las mujeres mismas eran vistas. Para el año siguiente, se acuñó el término “liberación femenina” comenzando así, una segunda ola de feminismo en gran parte del mundo.  En DC Comics, el dibujante Carmine Infantino, el co-creador de Barry Allen junto con el escritor Kanigher, y responsables así del inicio de la Silver Age of Comics, fue ascendido a Director Editorial, mientras que Jack Miller asumió el papel de editor de Wonder Woman. Ellos tendieron la cama para que O Neil llegara al título de la Mujer Maravilla, con Mike Sekowsky en los lápices.    Qué fue lo que pasó dentro del comic? Pues que Temiscira y las amazonas tenían que dejar este plano terrenal para irse a otra dimensión, pues sus poderes, que más bien podríamos decir “facultades”, estaban desapareciendo. Para renovar esa “magia”, necesitaban recluirse y esperar a que se llenara de nuevo.

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