87: #219 Reseña: Guardians of the Galaxy Vol. 2 · Capitán Pada

#219 Reseña: Guardians of the Galaxy Vol. 2 Por Pada   Este contenido trae spoilers incluídos.   elmaildepada@dixo.com @eseauto   No había visto “Super”, la película escrita y dirigida por James Gunn en el 2010 y que se cree, fue la que hizo que los productores lo consideraran como un candidato serio a encargarse de la primera entrega de Guardians of the Galaxy, que ahora sabemos, se convertirá en una trilogía completada por él. De aquella cinta de corte independiente, me quedo con la ya demostrada y confirmada capacidad de Gunn para elegir y meter una fina selección de canciones pero no mucho más. Y es que Gunn nació para encargarse de películas espectaculares, como nuevamente lo demuesta en el volumen dos de los personajes galácticos del universo cinematográfico de Marvel.  Le agradezco mucho que no se permitiera ser seducido por la gran aceptación que tuvo Groot y su versión baby entre el público y que abusara del personaje. Algunos, temerosos como yo, ya lo estaban proyectando como el próximo Jar Jar Binks. La primer secuencia de ésta película acrecentó mi miedo, cuando el protagonista, literal, es éste personaje. Pero afortunadamente, no se trató solamente de una escena gratuita. No sólo acabó pronto con el tramite de darle luz a éste, sino que además, lo hizo de manera muy inteligente, pues para los que nos interesaba tener algo más, nos ofreció un bello plano secuencia que, además, nos hacía imaginarnos lo que ocurría fuera de la pantalla, mientras Baby Groot corría de un lado para otro. Y por si fuera poco, también le dio su espacio y tiempo a otro que se lo merecía y del cual nos había faltado mucho más en la primera entrega: Rocket Racoon. La secuencia de noche en el bosque es maravillosa. Con Drax lo intentó, ahora que lo vimos más desenfadado. Aunque si le cortáramos un poco de esa risa que lo hace parecer más tonto que amigable, hubiera quedado mejor. Y sin embargo, en lo que parecería una contradicción, quisiera que Gunn no se olvidara de “Super” en cuanto a que se trató de un trabajo arriesgado y propositivo. Si tengo una queja de Guardianes de la Galaxia Volumen 2, es que hay diálogos, varios de ellos, que son predecibles, que son de cajón. Que puedes terminarlos en tu mente, una vez que sucede la también esperada pausa dramática. Del tipo: “Entonces no nos queda de otra más que salvar… el universo”. Guardians of the Galaxy demostró que el cine de superhéroes no es un género, sino que puede convertirse en una película de cualquiera de los géneros ya establecidos, incluyendo la comedia. Y debemos reconocer que de no ser por aquella primera película del 2014, quizás una “Deadpool” no podría haber existido. Pero entonces esto ya lo sabemos, y ahora necesita dar el siguiente paso. No me quejo del humor, no me quejo de las puntadas y el buen tino para soltar el chiste o la referencia. Pero me preocupa que entonces, fríamente, no exista una diferencia marcada entre lo que funcionó de la primera, y lo que hace especial a esta segunda. Porque, como lo he dicho en diferentes ocasiones, ya ese primer volumen envejeció muy rápido. Una vez que recuerdas dónde están acomodadas las puntadas divertidas y la trama de la cinta, entonces deja de sorprenderte al verla por segunda vez. Y seguramente ocurrirá con ésta secuela. Así que antes de que ello suceda, prefiero quedarme con el buen sabor de boca al salir de la sala cinematográfica. Me quedo con otro agradecimiento que le tengo a Gunn, el de saber aterrizar conceptos que, hasta para el comic son complejos, como el de Ego, un planeta viviente. Lo repito: un planeta viviente. Sí, es ridículo. Y también el de hacer de personajes de banca, como en su momento lo fueron todos y cada uno de los Guardianes, en algo más interesante que su contraparte en el comic. Si de por si ya le teníamos cariño a los mencionados Rocket y Groot, y a los “adultos” como Gamora, Star-lord y Drax, pues ahora también recordamos con una sonrisa la inocencia de Mantis, de la cual ya también queremos ver más para el volumen 3.    Guardianes de la Galaxia volumen 2, es la película que necesitaba para ya olvidarme del volumen 1 y dejarlo descansar para siempre. No volverlo a tocar para que no se siga minando el primer gran recuerdo. Así, ni siquiera me veo en la necesidad de comparar ambas cintas y tener que decidir cuál es mejor. Porque sería injusto para ambas. Es básicamente la misma película, pero con otras canciones y más personajes. Con un villano que más o menos endereza el camino de los fallidos y tristes villanos del MCU, pues si bien no supera, pero ni cerca, a Loki, tampoco es el cansado estereotipo del Yellowjacket de Ant Man. Mira, a mi que ni siquiera me interesaba que develaran quién era el papá de Star-Lord, ahora hasta resultó ser una trama interesante.  Sólo le pido al señor escritor y director, que así como se trajo a varios de los actores con los que trabajó en «Super», como es el caso de Michael Rooker- Yondu-, Gregg Henry-el abuelo de Peter Quill-, Sean Gunn-Kraglin-, Stephen Blackheart-Brahl-, Steve Agee EI GI-Gef-, y hasta Rob Zombie, que no pierda ese espíritu de dar el paso siguiente, de atreverse a más, para que no me pase lo que me pasó con la primera, donde hasta el «aaahhh ahhh ah ahhh» de Hooked on a Feeling, terminó por enfadarme.   P.D. Si quieren conocer los easter eggs y las referencias que existen dentro de ésta película, entonces escuchen la versión en podcast de ésta reseña

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