76: #208 Reseña: Rogue One: Una historia de Star Wars · Capitán Pada

Rogue One: A Star Wars Story es una película redonda, concisa y poco pretenciosa. Tan es así, que te lo dice en el apellido del título. Es una historia, de muchas, de miles, que se pueden contar sobre éste universo y sus protagonistas. Por si fuera poco, resulta hasta cómico que su justificación, explicada durante no más de 5 minutos de la cinta, resuelve una de las grandes burlas que a lo largo de casi ya 40 años se le ha hecho a la película original: ¿Cómo carajos es que el arma más poderosa de la galaxia tenía un área desprotegida, a la cual sólo le faltaba un letrero que dijera “Dispare aquí”? Fuera de esto, Rogue One es una película innecesaria. Que no le aporta ni a las siete películas anteriores, y posiblemente, tampoco a las que vienen. Pero no por ello, deja de ser una travesía entretenida, agradable y disfrutable.   Es que me imagino que a los realizadores de Rogue One les dijeron algo así como: Mira, te tenemos una buena noticia. Vas a poder conducir el automóvil. Pero… no el rojo que pediste. Pero igual, estás conduciendo EL automóvil. Sólo hay dos condiciones: la primera, es que lo tienes que traer de regreso a éste mismo punto. Aquí donde te lo estamos entregando. O sea, tú decides si te lo llevas media hora o tres días. Pero lo tienes que regresar aquí. Exactamente aquí. Y la segunda condición…es que no lo puedes pintar de rojo   Por ello, no hay letras amarillas en scroll. Por ello, se toman el atrevimiento de, hablando de letras, ponernos letreros de los planetas que estamos viendo en pantalla. Por ello, Rogue One busca su propio lenguaje, para sentar el estándar de lo que podríamos ver en las películas paralelas. A menos que cada uno tenga su propia idea. Por ello, durante un considerable lapso dentro de la película, tuve la misma sensación que se tiene al leer alguno de los cómics de la Dark Horse o de los libros de Timothy Zahn. Es decir, es parte de Star Wars. Hasta que ya no lo sea. O hasta que alguien diga que no. Lo que nos asegura Rogue One, es que forma parte del cánon oficial. Y que, a final de cuentas, dejaron el automóvil en el mismo lugar donde se les indicó.   La magia que tiene Rogue One es la de presentarnos a personajes perfectamente construidos en el corto tiempo de vida que tiene la cinta, y ellos mismos. Demostrando que, no hay necesidad de conocer el pasado de todos, el de dónde vienen y hacia dónde van, para encariñarnos con ellos. Más allá de los cameos, los más y los menos, de los “otros” personajes, máquinas y seres, estos quedarían sólo como adornos, tratando de rescatar algo que, sin un buen horneado, no mejoraría el sabor poniéndole más salsa. Además, en ese sentido, se maneja en diferentes niveles, porque existe el fan service para el promedio, y el más clavado, como por ejemplo, para aquellos seguidores de la serie animada “Star Wars Rebels”. La relación entre ésta y Rogue One es tan cercana, que vale mucho la pena ponerse al corriente con los episodios de la caricatura, y luego revisar nuevamente el primer spin off cinematógrafico de La Guerra de las Galaxias. Y en una de esas, hasta la serie anterior, Clone Wars, nada más para poder disfrutar más de Saw Gerrera   Y hablando de aventuras que ocurren en paralelo, hay algunos que han notado quizás la primera y única gran falla que podría tener Rogue One con respecto al desarrollo de la historia que todos conocemos. Y es que, C-3PO y R2-D2, no podrían estar parados como si nada en aquella bahía de carga, cuando, en realidad, por tiempos, ya deberían de estar a bordo de la nave en la cual la Princesa Leia eventualmente guarda los planos en el androide más pequeño. A menos que agarraran aventón en otra salida…   Pero no dejemos que eso nos afecte. Porque nos distrae del resto de nuestros protagonistas, con un creyente de la Fuerza, rodeado de gente que si bien no la ningunea, como Han Solo pre Episodio VII, tampoco es que tengan tiempo para creer en una energía mística, cuando sus problemas están más al ras de la arena. Con un Baze cuya armadura nos recuerda al diseño de las de la familia Fett, y con un nuevo androide, que nos demuestra que éstos pueden ser cínicos y con humor negro.   Para concluir, Rogue One es una película innecesaria, pero ya quisieramos más películas de ésta calidad. Y si al santo patrono de los Warsies le gustó, entonces no podemos sino estar de acuerdo. En palabras de Mark Hammill: Un gran elenco, asombrosa acción que no se detiene. Te toma desde el primer cuadro y no te suelta. No sólo es una gran película de Star Wars, es una gran película, punto. Es muy ingeniosa la manera en la cual profundiza y expande el universo de Star Wars pero al mismo tiempo, funciona como una cinta unitaria.

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