50: #182 Reseña: Daredevil, temporada dos Capitán Pada

Por escrito y en audio, aquí la opinión del Capitán Pada sobre la segunda temporada de Daredevil. Este contenido trae spoilers incluídos.   Pareciera que fue ayer cuando nos atacó la euforia por el estreno de la primera temporada de Daredevil. Las razones principales eran dos: por la esperanza de ver una mucho mejor versión del superhéroe de Marvel que la de la película del 2003, y por tratarse de la primera serie de la compañía, en colaboración con Netflix, y que, sabíamos, sería además el inicio de una nueva ala del universo de éstos personajes con actores reales. Posteriormente llegó Jessica Jones y desde marzo del presente 2016, está la segunda temporada del abogado Matt Murdock y compañía. Sin embargo, basándome simplemente en percepción, parecería que la emoción ha disminuido, y dejenme decirles que no debería ser así. De una vez les digo: si me veo obligado a hacer el necio ejercicio de comprarar los tres productos, las cosas van mejorando. Es decir, mi favorita es la temporada dos de Daredevil, la primera de Jessica Jones, y la primera de Daredevil. En ese orden. O sea que, vamos por buen camino.   La promesa fue bien ejecutada, cuando estamos acostumbrados a que, al querer incluir a más personajes importantes y protagónicos en una secuela, cualquiera que sea su formato, posiblemente deje mal parados a varios, incluyendo al propio titular. Sin embargo, los escritores lograron introducir muy bien al Punisher, para luego «hacerlo a un lado» y entonces darle paso a Elektra.  Fue tanto lo que se platicó del primero, que terminé por darle un sello de aprobación, pero tampoco con excelencia en su interpretación. Fue tan poco lo que se platicó de la segunda, que me sorprendió más de lo que esperaba. ¿Qué le falla a uno y a otro? A Frank Castle, que en su mayoría no es un personaje compacto. Que o está loco o no lo está. Pero dependiendo de las circunstancias es como lo escriben, y no como debería actuar. A veces, me recuerda a ese Punisher que, ya pasado el tiempo de su introducción en los comics, estaba tan orate, que inclusive le disparaba a los que tiraban basura. A veces también me recuerda a un Terminator que camina por los pasillo de un edificio blanco disparándole a todo lo que se le ponga en su camino. Y en otras ocasiones, tiene tintes del personaje en su versión Garth Ennis, que por ejemplo, fue adaptado tan bien en el videojuego del 2005. Y es que de por sí, Daredevil ya es violento en ésta serie, entonces Punisher tendría que serlo más, para poder ubicarlos si bien no en extremos, si en diferentes posiciones de la misma ecuación. Espero entonces, que para la serie propia de Punisher veamos a un sólo personaje, y no sólo pedazos de uno y otro,  balbuceando y con la cara siempre mallugada.    Lo mismo me pasó con Elektra. A veces esa loquita que se carcajea cuando se comporta como malosa asesina, prefiero evitármela. Y con mucho respeto para la señorita Élodie Yung, en ningun momento vi a una Elektra por la cual te volverías loco. Por la cual dejarías todo. No es una Elektra hermosísima, y tampoco es una Elektra con la suficiente personalidad, encanto, carisma y pasión, como la Elektra que siempre le moverá el piso a Matt, lo quiera o no.   En el microuniverso Marvel/Netflix hay que tener cuidado, pues lo que funciona en la pantalla grande, no necesariamente embona aquí. Me refiero a las invasiones extraterrestres y a las amenazas fuera de éste mundo. Hay que creer que un hombre ciego puede hacer todas las hazañas dignas de un superhéroe, pero de ahí para abajo, o al mismo nivel. Por eso me gusta esta versión de The Hand, porque puedes creer que tienen la capacidad para revivir a un muerto, pero tampoco son los ninjas que desaparecen en una nube de humo cuando son asesinados, como en su versión impresa. Precisamente por ésto, su amenaza se siente más real.    Con respecto al elenco que ya conocíamos, cada uno tiene su momento para seguir creciendo, y han quedado definidos ya sobre una línea. Tan es así, que, en el caso específico de Karen Page, quien quizás sea la que más ha evolucionado, me preocupa cómo le van a hacer, si es que, para que caiga en desgracia. Me explico: mi escena favorita de ambas temporadas es la confrontación en la cárcel entre el Kingpin y Matt Murdock. La actuación de Charlie Cox en éste pasaje es maravillosa, sobre todo porque lo sentimos realmente, por primera vez, con miedo (y que conste que ni los ojos le vemos). El Rey del Crimen lo amenaza con ir tras de él y tras todo lo que más quiere. Esto, para mí, no es más que un adelanto de los eventos que en el comic son capturados bajo el nombre de Born Again. No dudo que para la tercera temporada, veamos a Matt en su punto más bajo, provocado por…abusados porque quizás sea spoiler, la venta de su identidad secreta por parte de Page. Si a ésto le sumamos, la escena en la cual Matt le revela su identidad pues…ustedes conecten los puntos.   Ya que menciono al Kingpin, quiero incluirlo junto con Claire Temple, la enfermera interpretada por Rosario Dawson, como dos de los personajes que me gustaron mucho más en ésta temporada que en la pasada.   Las adaptaciones de los superhéroes en otros medios, quizás deberían aprender que no es necesario mostrar y justificar el origen…de todo. En ésta, la segunda temporada de Daredevil, hay una razón por la cual el Punisher elige portar la calavera en el pecho. Bueno, ok, está bien. Porque se trata de un elemento importante de la trama. Pero ¿tener que darle un origen a los sais, las armas favoritas de Elektra? Bueno, eso ya no era tan necesario. A veces se siente como un fan service acomodado a fuerza. El estreno del bastón de Daredevil se queda precisamente en medio de éstas dos acciones.   La falla más grande que le encuentro a la temporada dos de Daredevil, es lo que provoca precisamente los errores que tiene la caracterización de Punisher y de Elektra, y que ya lo apuntaba desde la temporada pasada: la rotación de escritores y directores para cada episodio. No es posible que un director decida usar recursos técnicos como la cámara lenta o las tomas POV en el episodio que le toca, cuando no son una constante de toda la serie. (Lo mismo he notado en Gotham). Hace falta quien ponga orden para que la serie sea pareja, hasta en el estilo en el que se va a presentar   La segunda temporada de Daredevil no sólo representa un eslabón firme en la construcción del personaje y sus aliados, sino también, hace lo propio con los personajes que ya vimos, y los que veremos, en el universo Marvel/Netflix. (El cameo de Jeri Hogarth, el personaje de Carrie-Ann Moss, nadie lo vio venir, y nadie lo pidió, pero funciona muy bien). Y si las cosas siguen así, entonces vamos por un camino sólido que mejora conforme avanza.

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