44: #176 Reseña Batman contra Superman: El Origen de la Justicia por Capitán Pada

Este texto contiene spoilers. Es más, de hecho comienza con el spoiler más grande de la película. O sea que, si no ha quedado claro, más vale que si no la han visto, se detengan ahora mismo.

Cuenta la leyenda que durante mucho tiempo, cuando los editores y realizadores de los cómics de Superman se reunían para planear las futuras aventuras del personaje, no faltaba aquél que dijera: Y si lo matamos?

La propuesta se convirtió en un chiste recurrente hasta que en una de esas juntas, alguien dijo: Y si lo matamos? Y después de las risas habituales, le agregó No, en serio, qué tal si lo matamos?

Me imagino una situación similar en el proceso de pre-producción de Batman contra Superman: El Origen de la Justicia. La película corre riesgos, y como en la vida, cuando tomas éstas decisiones, pueden salir bien, o pueden salir mal. Desde Man of Steel, agradecí el riesgo que tomaron de contar la transformación del último hijo de Kriptón pero al revés. Es decir, que primero existiera Superman, y después el reportero Clark Kent. El mismo riesgo lo toma su continuación cuando, a partir de la Muerte de Superman, comienza el camino rumbo a la formación de la Liga de la Justicia, y encabezada por Batman y la Mujer Maravilla, personajes tan diferentes entre sí. Me gusta que las piezas se descompongan y se re acomoden y que el resultado nos lleve al mismo objetivo. Por ejemplo, no pasa nada si Lois Lane conoce desde un inicio la identidad del superhéroe. Se arriesgaron y ganaron.

Pero también arriesgaron y perdieron. En las mismas juntas de pre-producción, quiero pensar que se le llamó a Jesse Eisenberg para interpretar a Lex Luthor debido a su trabajo nominado interpretando a Mark Zuckerberg en Red Social. Y es que la ecuación es muy sencilla, no? Ambos personajes, uno real y el otro no, son desadaptados sociales, multimillonarios, con una inmensa empresa a su cargo y harán de todo para no perder el poder. Lex es un Mark pero en negativo, en fantasía, en exagerado. Y sin embargo, no. Que error tan grave cometió aquél o aquellos que decidieron arriesgarse y dictarle a Eisenberg que éste Luthor debería ser más desquiciante, hablador. Un Luthor que manotea, que en cualquier momento da un brinco y choca los talones para demostrar que está loquito…un Luthor que se acerca más a un Riddler. Un Luthor que avienta fotografías, como si de cartas se tratasen…un Luthor que se acerca más a un Joker. Ah, si tan sólo me hubieran hecho caso y hubieran revisado la interpretación del Kingpin por parte de Vincent D´ Onofrio para la serie de Daredevil.

Soy alguien que, a lo mucho, a dedicado unos cuarenta minutos en total a pedazos de la serie Smallville, por lo que no puedo emitir una opinión sobre el actor Michael Rosenbaum. Sin embargo, lo que sí sé, es que me parece tristísimo que después de tantos intentos, no tengamos aún a un buen Lex Luthor en el cine.

Y hablando de malinterpretaciones, no sé si éste Alfred es más un Lucious Fox. Es más, no se si éste Alfred me sale sobrando en la película. Así como me sale sobrando el flash forward al futuro en el cual vemos a Superman tener sometido completamente a Batman, con un ejército a su servicio. Un fan service para todos aquellos que aman el mundo del videojuego Injustice: Gods Among us.

Con el que no puedo decidirme, es con Batman interpretado por Ben Affleck. Y con Bruce Wayne interpretado por Ben Affleck. En el caso del segundo, a veces me gusta, a veces no. A veces él mismo se olvida del personaje y no lo tiene amarrado del todo. En el caso del primero, tengo la sensación de que fue casteado para interpretar al Batman de la armadura, donde sí se ve cómodo y se ve espectacular, y no al Batman del traje gris, donde se siente lento y con movimientos demasiado estudiados.

En el caso de Henry Cavill, partamos del punto de que a mí si me gustó en su mayoría Man of Steel. Y en parte porque éste actor no lo hizo mal. Los errores y sinsabores que puede llegar a tener la película, no son su culpa, y son, nuevamente riesgos que se cometieron y que no pegaron. Para Batman versus Superman lo veo establecido, lo veo jugando más con una gama de emociones tanto cuando se encuentra como Clark Kent como en su papel del Hombre de Acero. Y si la escena de su muerte se siente real, se siente fresca e impacta, entonces quiere decir que lo está haciendo bien.

Y es que, no, a pesar de que varios dicen que la simple aparición de Doomsday significaba la muerte de Superman, yo no la veía venir. Yo no imaginé que iban a tomar ese riesgo. Se le debe aplaudir a la cinta de que, a pesar de que parecía que estaba revelando todas las sorpresas cuando en uno de los avances nos mostró a este mounstruo, todavía nos tenían reservadas más. Eso si, así como en aquel avance, Doomsday no mejoró y desafortunadamente no pasó de ser un ser chicloso muy poco creíble.

Del lado contrario, he dejado lo mejor para el final: La Mujer Maravilla. El juicio es adelantado, porque en realidad vimos poco del personaje. Eso sí, en lo que vimos, se lució. Verla usar el lazo de la verdad es uno de los grandes momentos de la película. Por el momento, cuenta entonces con nuestra aprobación para verla en su verdadero exámen: su primera película en solitario.

Aunque, si vamos a ser parejos, el papel dual, es decir, la identidad de Diana Prince, nunca me quedó claro. No entiendo si es coqueta, si habla poco, qué investiga o bien bien, a qué se dedica.

Batman versus Superman queda mal parada si la enjuciamos con las necias comparaciones. Que si ésta versión está muy alejada del Caballero Nocturno de la trilogía de Nolan? Pues claro. Es que no podrían convivir en el mismo universo. Yo prefiero verlo desde otro punto de vista: imaginense que ahora, en ésta versión, posiblemente en un futuro, vamos a ver al mejor Robin de toda la historia.

Batman vs Superman: El Origen de la Justicia es una película que te va a recompensar por tu paciencia. Porque el proceso que debemos de aguantar para ver cómo se van a unir todas las piezas es pesado. Pero una vez que convergen, es más digerible. Y toma riesgos. Y a veces triunfa y a veces no. A veces cae en cliches baratos, como que el motivo por el cual terminan por enfrentarse los dos héroes principales, es por un chantaje estúpido en el que la madre de Kent está secuestrada y Superman se siente tan inútil como para 1) no resolverlo él mismo a supervelocidad o 2) pedirle ayuda a Batman.

A veces nos sorprende y nos emociona, y con tres archivos en una computadora, nos abrieron un nuevo universo. Desde la insinuación de The Flash hasta el vistazo al origen de Cyborg pasando por la presentación frontal de Aquaman, le decimos, estamos listos. Y que venga el nuevo universo. En éste sentido, Batman versus Superman se convierte en la pieza que le abre la puerta al universo cinematográfico de DC Comics. Es, considerando dicha importancia, el equivalente a Iron Man 2 del universo cinematográfico de Marvel Comics.

Y aún así, hay quienes cometen el error de dudar si irla a verla o no…

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